El director de Adú regresa con un thriller físico y emocional que explora los límites del instinto humano y apunta a convertirse en uno de los títulos más comentados del año.
El cineasta Salvador Calvo vuelve a colocarse en el centro de la conversación cinematográfica con La Fiera, una película que abandona cualquier atisbo de comodidad para adentrarse en un territorio más oscuro, crudo y visceral. Tras el éxito crítico y de premios de Adú, Calvo apuesta ahora por un relato que combina tensión psicológica y supervivencia moral en un entorno hostil.
La Fiera narra la transformación de su protagonista en circunstancias extremas, en un contexto donde la violencia no siempre es física y donde el verdadero conflicto se libra en el interior de los personajes. El filme construye su atmósfera a través de paisajes ásperos, silencios densos y una puesta en escena que busca incomodar tanto como emocionar.
Rodada en exteriores naturales que potencian la sensación de aislamiento, la película destaca por una fotografía descarnada y una dirección de actores que prioriza la verdad emocional frente al efectismo. Calvo consolida así una línea autoral marcada por la tensión ética y la mirada social, pero en esta ocasión con un pulso narrativo aún más directo y brutal.
Aunque todavía está iniciando su recorrido comercial, La Fiera ya suena como firme candidata en la próxima temporada de premios nacionales, y no sería extraño verla en el circuito de festivales internacionales, donde el cine del director ha demostrado tener recorrido.